Informes oficiales confirman el daño que ocasionan las multinacionales en el Cesar

03.03.2020 12:39

 

Un informe de la Contraloría General de la Nación y otro de la Defensoría del Pueblo del Cesar señalan a tres multinacionales como las causantes de daños ambientales en el agua, el aire y en la salud de las poblaciones. Sin embargo la Drummond se sigue expandiendo a pesar de que acumula nuevas demandas. Los rezos del Papa no alcanzan a afectar la impunidad de las multinacionales en Colombia.

En el 2010, la Autoridad Minera había impuesto a las compañías Drummond, Prodeco y Colombian Natural Resources -CNR- la reubicación de los pobladores de Plan Bonito Hatillo y Boquerón. Los pueblos quedaron rodeados por las minas en pésimas condiciones de contaminación y pobreza. Solo hasta el año pasado los habitantes de Plan Bonito fueron reubicados, algunos se resistieron a hacerlo pero finalmente salieron  porque ya no había condiciones para habitarlo. Ya no era posible vivir de la pesca, los cultivos ni la ganadería, todo se lo derribó la minería. Plan Bonito se convirtió en cerros de carbón que arrojan año tras año millones de ganancias a las multinacionales.

EL INFORME DE LA CONTRALORÍA

En 2014 la Contraloría General de la Nación presentó un informe donde señala que “La titulación minera desordenada, desprolija, improvisada y oportunista ha conducido a que el panorama sea realmente desolador”. El estudio señala que las multinacionales Drummond, Operación Conjunta La Jagua y Norcarbón han presentado informes difusos del monitoreo que deben realizar del impacto generado por la actividad minera. Dichos resultados arrojaron un índice de calidad del aire dañino. La salud de los pobladores de las regiones donde operan esas multinacionales se ha visto afectada, los niños han presentado problemas respiratorios y sordera por las explosiones continuas de las mineras.

El informe señala que la Drummond desvió el caño Noliza sin autorización alguna y presentó informes confusos. El texto advierte además que se intentará establecer si estas empresas son las causantes del detrimento en el patrimonio de 13.749 millones de pesos. De acuerdo a lo expuesto, estarían incluidas la Corporación Autónoma Regional del Cesar -Corpocesar- y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA- por incumplir en la vigilancia y control.

Según el estudio los caudales de los cauces y humedales en el proyecto La Loma han perdido por lo menos 10 metros por el agotamiento del nivel freático. Además se evidenció que el acuífero se encuentra lleno de desechos y roca. Los niveles de contaminación del agua son elevados, la disponibilidad de agua para las comunidades actuales y futuras es incierta máxime cuando se sabe que la descontaminación de acuíferos es casi imposible y los costes económicos son altísimos.

 

DEFENSORÍA DEL PUEBLO: ENFERMEDADES, CONTAMINACIÓN Y POBREZA

En julio de 2014 el Defensor del Pueblo Regional Cesar, Omar Contreras, llegó a La Loma, en el centro del departamento, para evaluar los efectos en la salud causados por la explotación de carbón. Se encontró con que los pobladores de la zona están sufriendo 22 enfermedades, en la mayoría de los casos respiratorias como asfixia, asma, bronquitis y tos, además de manchas, brotes en la piel y hongos.

Otras patologías presentadas según historia clínica son los partos prematuros y otros casos más severos de cáncer pulmonar, hipertensión, problemas gástricos severos, neumoconiosis, bronquiectasia, silicoantracosis, neuropatías, sinusitis y apnea del sueño. Además la defensoría informó que halló pérdida del nivel cognitivo en los niños de ese corredor minero producto del hambre y las necesidades básicas que afectan las poblaciones.

Del mismo modo, informó el defensor que ya hay un reporte de muerte de una persona de 25 años por afecciones respiratorias. Los afectados no tienen un servicio de atención en salud y se ha acudido a la Gobernación del departamento, a la Secretaría de Salud del departamento y a los alcaldes para que ayuden a determinar las patologías de los casos más complejos.

La defensoría además señaló que ese no es un lugar digno de ser habitado por humanos, ya que el aire y el agua están contaminados. Hay montañas de desechos tóxicos y polvillo que llegan al aire y amenazan la salud de sus habitantes. Los ríos albergan los químicos y desechos de la minería y los labriegos ya no pueden vivir de la pesca. La seguridad alimentaria en la zona está en peligro por la contaminación, las tierras han quedado esterilizadas y han desaparecido de la zona los cultivos tradicionales.

Haciendo caso omiso a estas denuncias, la  Drummond, que llegó al Cesar a explotar la mina Pribbenow en el corregimiento la Loma en los años 90, se ha extendido en Colombia y continúa siendo objeto de nuevas demandas. En marzo de este año murieron dos trabajadores de la multinacional. El Ministerio del Trabajo formuló cargos contra la empresa, ya que ésta no contaba con un sistema adecuado de seguridad industrial ni estaba cumpliendo con las herramientas para inspeccionar el buen funcionamiento de los equipos de control y riesgos.

LOS REZOS DEL PAPA QUE NO ALCANZAN

Tuvo razón el Papa cuando le dijo al presidente  Santos: «Usted es la persona por la que más he rezado. Mucho, mucho, por el proceso de paz. Pido, pido y pido por ello». Pero la paz nunca será completa si las comunidades siguen siendo desalojadas por las multinacionales que dejan sus territorios en condiciones miserables. La vida digna de los colombianos y colombianas está en cuestión, más allá de un proceso de paz que se adelanta sin hechos contundentes. En Colombia rezar no basta: son cambios en las decisiones políticas del Estado lo que hace falta, en defensa de la soberanía del país y la autonomía de los pueblos.

La silla vacía: El legado de la Drummond en Colombia