EL PELIGRO DE SER LIDERESA SOCIAL EN COLOMBIA

18.06.2019 13:48

En su artículo “La dificultad de ser una lideresa social hoy en día en Colombia” el Instituto de Ideas y Desarrollo para la paz señala que, “aunque el nivel de participación de las mujeres en ámbitos políticos y de liderazgo es muy bajo, las tasas de amenazas, violencia y asesinatos contra ellas son muy elevadas”. Según el más reciente informe de Somos defensores, de 155 asesinatos a  líderes sociales 9% fueron mujeres, porcentaje que es muy alto si se tiene en cuenta que tan solo el 12% de los cargos de elección popular son ocupados por ellas. 

“Por lo tanto, mientras en términos absolutos la mayor parte de víctimas son hombres, en términos relativos el porcentaje de lideresas asesinadas es mucho más alto”. Razón por la cual, en espacios de participación política, cuando asesinan a una mujer líder hay impactos más fuertes en la sociedad, debido a que ellas enfrentan mayores obstáculos y dificultades a la hora de acceder a puestos o lograr un rol de líderazgo al interior de sus comunidades.

Igualmente, el reciente informe del grupo de monitoreo para la implementación de la CEDAW en Colombia, y presentado ante ese organismo, señala que las lideresas sociales y defensoras de derechos humanos continúan siendo víctimas, “que enfrentan riesgos diferenciados y efectos desproporcionados, agudizados según los derechos que defienden, su orientación sexual e identidad de género diversa, su etnia, su ubicación territorial y, de manera común a todas ellas, su pertenencia a la población victimizada en la guerra”.

El informe presentado a la CEDAW también advierte que el último periodo de tiempo, Colombia se ha destacado por la extrema violencia y sevicia en contra de las defensoras. Hecho que se ha evidenciado en las marcas encontradas en los cuerpos de algunas mujeres asesinadas, que dan cuenta de violencias sexuales y torturas.  

Asimismo, la Delegada para los derechos de las mujeres y los asuntos de género, junto con la Defensoría del Pueblo, acompañaron y asesoraron jurídicamente a 143 lideresas o defensoras de derechos humanos, entre enero de 2016 y diciembre de 2017. De ellas, 24 fueron registradas como víctimas de violencia sexual (16,8%), mientras que en 2018, con corte al 31 de octubre, de 61 defensoras acompañadas por las duplas de género, 45 reportaron ser víctimas de amenazas, 8 sufrieron algún tipo de ataque o atentado y 6 reportaron haber sido víctimas de violencia sexual (9,8%)

 

 

«Las mujeres defensoras de derechos humanos las agreden y las asesinan por una motivación doble: Por ser mujeres en una sociedad altamente patriarcal y por ser lideresas de derechos humanos». 

 

Carolina Mosquera, Sisma Mujer

Desde la firma de los Acuerdo de Paz, Colombia ha vivido una nueva ola de violencia producto de la pugna por el control territorial de las zonas antes ocupadas por las FARC, que ahora pretenden ser dominadas por grupos paramilitares, disidencias y guerrillas como el ELN o el EPL. Esta etapa del conflicto se ha caracterizado por agresiones directas a quienes desempeñan roles importantes al interior de las comunidades como presidentes de juntas de acción comunal, gobernadores indígenas, entre otros.

Frente a la situación de las mujeres, la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana en la que develó que “los casos en los que se registra violencia sexual previa al asesinato, incluyen actos de ensañamiento y tortura contra los cuerpos de las mujeres defensoras y líderesas”.

De igual modo, manifestó que ese tipo de violencias castigan la participación de las mujeres en los ámbitos públicos, afectando tanto a ellas como a su organización, y buscan inhibir el surgimiento de sus nuevos liderazgos y procesos organizativos visibles.

En ese sentido, en el informe a la CEDAW, se advierte de la necesidad de “distinguir el carácter diferencial de las agresiones contra las mujeres lideresas y defensoras que obedecen a motivaciones sociopolíticas en razón de la defensa de los derechos humanos, en intersección con dimensiones de género asociadas a su condición de ser mujer en una sociedad que la discrimina por el hecho de serlo”.

 

Esto debido a que en algunos de los asesinatos de lideresas se han presenciado agresiones que enmarcan una sevicia contra ellas, que podría estar dentro de las hipótesis investigativas de feminicidios, hecho que actualmente no es tenido en cuenta por la Fiscalía General de la Nación y que ha impedido establecer cuántas lideresas y defensoras pudieron haber sido víctimas de estos crímenes.

 

Fuente del Articulo:https://www.contagioradio.com