INSURRECCIÓN - NO MAS MASACRES.

27.07.2020 16:55

También es conocido por todo el mundo que el ELN ha mantenido y mantiene relaciones políticas con organizaciones políticas en diferentes momentos, tanto en tiempos de diálogos con el Gobierno, como en ausencia de ellas; hasta con los Partidos Conservador y Liberal, por si quedan dudas; y con las organizaciones insurgentes es igual; pero no respondemos por las acciones de ninguna de ellas. Cada cual responde por lo suyo. 

Ahora la Fiscalía, que se ha caracterizado por tener malos Fiscales Generales, pero nadie tan malo como el actual Francisco Barbosa, quiere hacer un gran despliegue mediático presentando a Natalia Trujillo Novoa “detenida y acusada de pertenecer al MRP, y presuntamente haber participado en la explosión en el Centro Comercial Andino”, de haber llegado a un acuerdo con la Fiscalía para delatar a estudiantes de la Universidad Nacional de ser supuestos integrantes del ELN, a cambio que “le perdonen” su responsabilidad en las acciones que le imputa la Fiscalía. 

Si la Fiscalía le “quiere perdonar” a Natalia Trujillo, debería hacerlo con base en principios judiciales, pero no como un negocio a la usanza de la justicia norteamericana, donde todo se compra y se vende si le sirve al gobernante o a sus Fuerzas Militares o de Policía. 

De manera clara estamos ante un hecho evidente donde el Estado, por medio de la Fiscalía, contrata a un nuevo agente de inteligencia a cambio de una rebaja de pena; situación que convierte a Natalia en una delatora y colaboradora de la inteligencia militar. Es un asunto de principios, quien se mete a insurgente en una lucha contra un Estado debe asumir sus consecuencias y no buscar “expiar sus culpas” involucrando a otros y menos a personas que son inocentes. 

En este caso no hay dudas por cuanto la misma Fiscalía así lo ha di- cho públicamente; pero tenemos claro que hay otros acuerdos secretos que la Fiscalía ha logrado con otras personas por medio de chantajes y amenazas, los hemos conocido por diversos mecanismos; y que por tanto, también son colaboradores de la inteligencia militar enemiga, de eso no hay dudas.Como podemos ver, la Fiscalía es una institución, que supuestamente hace parte del Poder Judicial, pero en la realidad es una rama de la inteligencia militar del Estado. Cuando se creó en 1991, luego de la Constituyente, se pretendía tener un instrumento “encargado de investigar y acusar a quienes presuntamente hubiesen cometido delitos”. Sus objetivos no eran negociar a cambio de información militar; menos de comprar falsos testigos para imputar delitos que la gente no ha cometido, como si fuera el procedimiento rutinario. 

Por eso, muchos de los procesos montados por la Fiscalía, tienen la clara caracterización de ser "Falsos Positivos Judiciales", cuya finalidad es condenar de antemano al acusado, de acuerdo a los intereses de los militares. 

La Fiscalía también se volvió un instrumento al servicio de los grupos en el poder, para impartir absoluciones y como una eficaz herramienta que le garantiza la impunidad a los gobernantes. 

Manejar la Fiscalía, se volvió en el verdadero teflón, que impide que prospere cualquier proceso contra criminales de Lesa Humanidad y de Guerra como Álvaro Uribe Vélez, y todo su séquito de delincuentes y corruptos, que volvieron el erario público como plata de bolsillo. 

Sería interesante debatir públicamente ese asunto, pues está cruzado con la naturaleza del Estado, por cuanto la Fiscalía se ha convertido en una “policía política”, propia de las dictaduras; no en vano es una institución con más de 25 mil funcionarios, que desarrolla actividades de “policía secreta” que un régimen “bonapartista” envidiaría. Decimos que es necesario un debate, por cuanto para el ELN, dicho cuerpo armado no hace parte del Poder Judicial y es el impedimento mayor para el funcionamiento de una Justicia que dice ser independiente del Poder Ejecutivo y autónomo de las Fuerzas Armadas y de Policía. 

En Colombia, el Estado perdió el monopolio en la administración de la Justicia, por cuanto la Fiscalía y el Sistema Judicial, dependen de los militares y de los diferentes grupos de poder. 

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