ENTRE EL INCUMPLIMIENTO Y EL ESCEPTICISMO UNA VISITA A LA ZONA VEREDAL DE PLANADAS (TOLIMA)

27.10.2017 20:29

 

RENAN VEGA CANTOR

Visitar una zona veredal (ahora denominadas Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación) es una experiencia que ayuda a entender de manera directa lo que es Colombia, un país pletórico de injusticias y desigualdad, lo que ha sido la guerra de los últimos 60 años y la magnitud de los incumplimientos del Estado al pretendido acuerdo de paz con las FARC.

La zona veredal de Planadas se encuentra ubicada a casi dos horas del casco municipal, en la vereda El Oso, localizada a unos 25 minutos del caserío de Gaitania.
Para llegar a Planadas desde Bogotá se hace un recorrido en bus de unas 10 horas, en una vía que, a medida que se acerca a ese casco municipal, se encuentra destapada, semi-destruida. Aunque se viaje de noche, es imposible dormir al final del trayecto por la cantidad de huecos y derrumbes que encuentra el bus en su recorrido, sobre todo entre Ataco y Planadas. Esto muestra lo que es el abandono del Estado en términos reales.

Luego de llegar al casco municipal de Planadas, nos trasladamos en moto a la Zona Veredal, por una carretera en su mayor parte sin pavimentar, que es una trocha en pésimo estado de conservación.

LA ZONA VEREDAL

Cuando uno se aproxima a la zona llama la atención un grupo de casas prefabricadas, recién construidas, más o menos homogéneas, que indican que allí están concentrados ex guerrilleros y sus familiares. En la entrada ya se perciben los primeros contrastes, puesto que todavía hay cambuches, recubiertos en plástico negro, donde se alojan, en peores condiciones que en tiempos de guerra, antiguos combatientes de las FARC. 

ZONA VEREDAL.pdf