Cuestión Publica

07.03.2018 15:36

Álvaro Uribe está en la lista corta de austeridad de las campañas, pero la fortuna de su familia encabeza las de mayor crecimiento al ritmo de su gestión como servidor público. Sus hijos se dieron a conocer como empresarios cuando empezaron a vender manillas bajo la marca Salvarte, en 2002, cuando él era presidente. Actualmente aparecen como protagonistas de un conglomerado empresarial de múltiples productos y servicios que van desde reciclaje, inversiones inmobiliarias hasta centros comerciales.

Cuando su padre terminó los dos períodos presidenciales (2002-2010), Tomás y Jerónimo Uribe consolidaron la Zona Franca de Occidente, ZFO, en Mosquera, Cundinamarca, cuyas licencias habían obtenido antes. 

 

Ahora, durante el primer período del ex presidente Uribe en el Senado, despegó el negocio en la construcción y funcionamiento de Centros Comerciales, con el lanzamiento de Nuestro, que hoy es el más grande de Montería. Ahora, con el que será probablemente el inicio de su segundo término en el Congreso, se dará también el florecimiento del Conjunto Campestre Balmoral en el predio California, que promete ser el más lujoso de la capital cordobesa

 

El Balmoral es un desarrollo urbanístico en área rural, que pertenece a la ex primera dama, la filósofa Lina María Moreno de Uribe, quien se describe a sí misma como “ama de casa” al firmar los documentos del negocio. Se desarrolla, por el momento, en una parte del predio California, que ella compró el 3 de mayo de 1983, por 4.7 millones de pesos

De acuerdo con la publicidad que la inmobiliaria Araújo y Segovia realiza de la primera etapa, la sumatoria del costo de los lotes deja ver un negocio de más 14 mil millones de pesos. Tiene proyectadas dos etapas más.

 

Con las licencias actuales, Balmoral puede vender por metro cuadrado lo que hasta hace poco fue beneficiado con recursos que fueron destinados para el Distrito de Riego y Drenaje Mocarí, que influencian al menos 14 predios de la familia Uribe Moreno y, entre esos, a California, el predio de 76 hectáreas en el que se construye el Balmoral.

 

 

 

La construcción de la primera etapa del Conjunto se adelanta en 21 hectáreas del predio, que, a su vez, están cercanos a los predios de la Agropecuaria El Ubérrimo, de la que Lina Moreno y sus hijos son dueños.

 

En un informe de 2013 de la Contraloría General al extinto Incoder, consta que la familia Uribe Moreno tiene al menos 480 hectáreas dentro del Distrito de Riego Mocarí, que el gobierno rehabilitó en su totalidad, con cargo al presupuesto del Incoder y Corpoica, por 3.297 millones, entre 2008 y 2010. 

El predio donde se construye el Balmoral estuvo incluido en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), pendiente de aprobación para convertir una parte en área urbana desde 2010 cuando, bajo la administración del alcalde Marcos Pineda García, el Concejo aprobó su plan parcial en el que ya se dejaba ver que 14.2 hectáreas de California estaban, al menos, en trámite.

El predio le pertenece a Lina Moreno desde hace 35 años, cuando lo adquirió de Alfonso Spath Spath, por $4.768.150. En la actualidad, se están ofreciendo en el mercado 46 lotes, cuyo precio por metro cuadrado fluctúa entre 185.000 y 225.000.

Los lotes son comercializados por Araújo y Segovia, la veterana agencia inmobiliaria de la familia del senador Fernando Araújo Rumié, alfil del Centro Democrático.  También participa en el proyecto la empresa Vector Group, la misma que desarrolló los centros comerciales Nuestro, de los que Tomás y Jerónimo Uribe son promotores. El representante legal de Vector es el apoderado de la ex primera dama en los trámites de las licencias ante la Curaduría Urbana Segunda.

 

 

 

Propiedad horizontal

Para llegar a la ejecución del proyecto actual, el Balmoral tuvo que pasar –al menos- por tres trámites de licenciamiento en Curaduría.

En primer lugar, en 2015 Lina Moreno de Uribe solicitó la licencia 1106 de 2015 de Subdivisión rural del predio identificado como California en la que se le otorgó el permiso para dividir el predio en dos. El primero, de 21 hectáreas, que es donde se donde se está construyendo el Balmoral y el segundo, de 54 hectáreas. 

Una actuación legal que no reviste ningún problema y que fue determinante para continuar con los trámites posteriores. Ni en la licencia ni en la escritura se menciona el proyecto Balmoral, excepto en la hoja donde está un mapa anexo que muestra la subdivisión, en la cual hay un sello del proyecto inmobiliario con el mismo nombre: Balmoral. 

En segundo lugar, el 31 de octubre de 2016 la Curaduría Urbana Segunda de Montería concedió una licencia de parcelación para el desarrollo denominado Balmoral, etapa I, ubicado en el área rural del municipio de Montería. Esta licencia le permitió a Lina Moreno de Uribe dividir el lote 1, de 21 hectáreas, del predio California, en 46 lotes para uso residencial campestre. 

En tercer lugar, el 28 de septiembre de 2017, la Curaduría  Urbana Segunda modifica la licencia anterior y aprueba licencia de construcción modalidad obra nueva y planos de propiedad horizontal. 

La licencia de parcelación para el desarrollo del Balmoral etapa I permitió “subdividir, parcelar o lotear” el terreno para un proyecto de propiedad horizontal. No obstante, hasta el momento los lotes no tienen asignados un número catastral independiente, sino que California, ante Catastro, sigue siendo un predio dividido en dos lotes, uno de 21 hectáreas y otro de 54.

Cuestión Pública consultó un experto que señala que en este proceso podría haber un conflicto de interés por construir en un predio incluido en el distrito Mocarí, que ya tiene un uso de suelo previsto por ley, que solo se puede cambiar mediante un POT. 

“Porque esas obras de urbanismo pueden contraponerse a las inversiones que se hayan hecho en razón del Distrito de Riego. Es decir, yo tengo que poner por ejemplo una vía  y una vía no puede quedar al lado de un caño de riego que lo contamina, es decir, al yo tener esas obras especiales tengo que tener unas condiciones ambientales especiales.”

Y dos, para el experto resulta “raro” que después de todos los trámites existan matrículas inmobiliarias para cada lote, pero que aún no existan las 46 divisiones en Catastro. De hecho, en el Instituto Agustín Codazzi y en Montería, California aún continúa siendo un predio dividido en 21 y 54 hectáreas y no en lotes de metros cuadrados.

“Lo que hicieron fue construir una propiedad horizontal sobre un condominio que tenía que ser identificado cada lote individual para evitar hacer el loteo, que se los hubieran negado [posiblemente] por no tener una vocación de ser subdividido en esas características. Los folios cuando se aperturan en propiedad horizontal son en el aire. Es un folio que se crea por sustracción de materia, pero yo nunca lo puedo ver, en cambio, cuando es un condominio yo digo: este es el lote y existe.”

En las matrículas inmobiliarias también consta que la operación inmobiliaria de los 46 lotes del Balmoral se hizo a través de una constitución de reglamento de propiedad horizontal. 

“Es un negocio redondo porque siempre van a pagar como rural, porque el municipio los va a tener como un predio de 21 hectáreas, no lo va a tener como una urbanización”, concluyó el experto.

Cuestión Pública conversó telefónicamente con uno de los hijos de la familia Uribe Moreno, que aseguró que el canal que pasa por el lindero de California no era de drenaje sino colector. Frente a la propiedad horizontal señaló que utilizaron todas las normativas que cobijan ese tipo de proyectos urbanísticos, que usar el reglamento de propiedad horizontal estaba ajustado a las normas y que es la Promotora Balmoral SAS la encargada del negocio. Sin embargo, recalcó que no iba a responder a nuestras preguntas de manera pública hasta no conocer este informe de investigación.

La última semana de gobierno, el 31 de julio de 2010,  Álvaro Uribe viajó a Montería a recibir la medalla Alfonso Spath Spath impuesta por el alcalde de Montería Marcos Pineda García, establecida en honor al fallecido exalcalde de Cereté, el mismo que le vendió el predio California a doña Lina Moreno en 1983. Al agradecer el homenaje que le hizo Pineda García, el ex presidente lo calificó como “un gran alcalde, una gran esperanza”. 

 

El ex presidente recordó en su discurso que se lo había llevado a trabajar al Ministerio de Interior y aseguró que él “maduró antes de lo que debe ser normal, trabajando en toda Colombia con una gran entrega”.

 

 

Cinco meses después, también en los estertores del último de sus mandatos, el 30 de diciembre de 2010, los concejales firmaron el plan parcialincluyendo el artículo 62 en el que California estaba pendiente de aprobación de cambio a área urbana. El plan fue propuesto por el Secretario de Planeación del alcalde Marcos Pineda García, que en ese entonces se encontraba en su primer periodo. En el mismo acto se regularon los usos para el Distrito de Riego Mocarí y planteaba futuras rehabilitaciones para este.

Cuestión Pública se comunicó con el alcalde Marcos Pineda García, quien frente a la consulta dijo: “Lo que sí te puedo adelantar, con respecto a una pregunta que me haces, es que nunca ha existido favorecimiento a una persona en particular o familia alguna, en ninguno de nuestros actos administrativos”.

Prometió responder las preguntas de fondo sobre el tema del conflicto de interés que sugiere urbanizar uno de los predios irrigados por el Distrito de Mocarí.

En los documentos precontractuales para celebrar el contrato de compraventa en el Conjunto Campestre de Lina Moreno de Uribe consta que “las aguas lluvias se manejarán en la sección de la vía con un canal-cuneta hasta los lagos de amortiguación desde donde se verterá al sistema de drenaje del distrito Mocarí”.

 

Todos las licencias que permitieron el negocio coincidieron con el periodo de el ex presidente Uribe como Senador de la República.

 

 

*Esta investigación se logró gracias a la colaboración del equipo de Datasketch www.datasketch.co/es