COMUNICADO DEL SEMILLERO DE INVESTIGACIÓN EN DESARROLLO RURAL – SINDER A LA OPINIÓN PÚBLICA

26.06.2017 16:05


Bogotá, Colombia 
Junio 25 de 2017

Los sucesos desafortunados del 25 de junio del presente año, en los que fueron capturados 9 miembros de la comunidad de la Universidad Nacional de Colombia, bajo una serie de irregularidades en las que no sólo se violaron sus garantías jurídicas, sino también su derecho a la presunción de inocencia y buen nombre, al ser capturados e indicados con “supuestas pruebas” de la fiscalía, como los autores del pasado atentado en el Centro Comercial Andino, despiertan nuevamente las alarmas dentro de nuestro quehacer profesional, académico y político.

Como egresadas y egresados del Alma mater de la Universidad Nacional, compañeras y compañeros de quienes son ahora víctimas de un falso positivo judicial, manifestamos rechazo total a este tipo de acciones que desatan escenarios de estigmatización y persecución al movimiento social y a la academia; denunciamos que estas detenciones violan el derecho a la libertad de expresión, asociación y protesta de las organizaciones sociales; asimismo niegan el derecho a defender los derechos humanos en Colombia, criminalizando y obstaculizando la construcción de paz.

Desde hace varios años se ha venido presentando un ataque sistemático a las universidades públicas, especialmente a la comunidad de nuestra UN, que se evidencia con los montajes judiciales de los que han sido víctimas el profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas, los 13 compañeros y compañeras estudiantes y egresados de la Universidad Nacional y la Universidad Distrital Francisco José de Caldas capturados el 2015 en similares condiciones y posteriormente puestos en libertad, y en sucesos recientes, la captura y acusación del compañero Mateo Gutiérrez León, quién aún se encuentra privado de su libertad.

Consideramos que estas capturas son un ataque a la academia crítica, que nuevamente se ve criminalizada por el Gobierno Nacional. Como egresadas/os defendemos la academia como el motor para una sociedad que busca la paz y la equidad. Mientras se mantengan estás acciones que atentan contra el derecho al pensamiento crítico y la organización social de quienes día a día velan por defender los derechos humanos, no se podrá confiar en la voluntad de paz del Gobierno Nacional y en la posibilidad de construir escenarios de paz con equidad, justicia y esperanza.

Manifestamos nuestra profunda solidaridad con las y los compañeros detenidos y sus familias, además exigimos al Gobierno Nacional:

Que reconozca la condición de defensoras/es de derechos humanos, cuyas actividades son legítimas y legales, y ofrezca las debidas garantías a la participación política y la libertad de expresión.

El respeto al debido proceso, un proceso judicial justo y la reparación del Estado al daño causado al buen nombre y la estigmatización que han sufrido estas personas. La paz se construye con garantías políticas y democráticas.

Desmantelar el lenguaje de odio que por décadas ha alimentado el conflicto en nuestro país. Para tal fin, es preciso que tanto los medios de comunicación como las instituciones asuman su responsabilidad en la construcción de un país en donde los y las jóvenes pertenecientes a las diferentes universidades públicas no seamos vistos como enemigos, sino como sujetos políticos transformadores capaces de asumir el reto de la construcción de una Colombia distinta.

EL PENSAMIENTO CRÍTICO NO ES TERRORISMO
LA UNIVERSIDAD NACIONAL SE RESPETA